Uso de Fosfuro de aluminio.  
 
 
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  El presidente del Ciasfe, Walter Pucciariello, expresó la preocupación de los agrónomos sobre la modalidad de uso del peligroso agroquímico para la salud pública.

“EL USO DEL FOSFURO DE ALUMINIO REQUIERE CONTROLES MÁS EXIGENTES”

Ante los graves efectos ocasionados por el uso inadecuado del fosfuro de aluminio, los ingenieros agrónomos advierten sobre la necesidad de ampliar la exigencia de habilitación (prevista en el artículo 13 de la Ley 11.273) para la utilización de los equipos de aplicación y reiteraron su propuesta de implementar la obligatoriedad de un certificado fitosanitario, a un modelo ya presentado en 2005 ante las autoridades de Sanidad Vegetal.

Desde el Colegio indicaron que el fosfuro de aluminio es un producto autorizado por SENASA para el control de plagas en granos almacenados, y que es sumamente tóxico y actúa por inhalación. Se trata de un fumigante sólido que genera fosfamina en presencia de humedad ambiente, que es un gas extremadamente tóxico que se distribuye fácilmente y presenta un alto poder de penetración. El titular del Ciasfe, ingeniero Walter Pucciariello, expresó que “el uso del fosfuro de aluminio requiere controles más exigentes y una mayor regulación para los procedimientos que se utilizan en su aplicación.”

Según lo estipulado en la Ley Provincial 11.273 de Fitosanitarios, el fosfuro de aluminio sólo puede ser comercializado y aplicado bajo Receta Agronómica, emitida por un Ingeniero Agrónomo debidamente registrado como Asesor y/o Regente Fitosanitario ante el Ministerio de la Producción. La norma también prohíbe su aplicación durante la carga o tránsito de camiones o vagones de ferrocarril.

Ante la peligrosidad del producto y la situación planteada por los accidentes fatales registrados por una desaprensiva manipulación del mismo, desde el Ciasfe se reiteró la propuesta, ya formulada en 2005 antes la Dirección General de Sanidad Vegetal, para que exista la obligatoriedad de que las plantas de acopio designen un Regente técnico, elaboren un Plan Integral de Manejo de Planta y extiendan el certificado fitosanitario.

“El certificado es una forma de asegurar que los transportes de granos se encuentren libres de insectos y contribuiría a desterrar la práctica de que los granos sean tratados en los camiones, práctica que puede tener, como se ha comprobado, consecuencias fatales para los conductores. Desde el Colegio elaboramos un modelo de certificado que pusimos a consideración de las autoridades, como una forma de aportar una solución a este grave problema”, explicó Puciarriello.