La Argentina cuenta ahora con un tipo de
soja para consumo humano que le llega del
Japón milenario: el edamamé.
Fue un grupo de investigadores de la Facultad
de Ciencias Agrarias de Zavalla (Universidad Nacional de
Rosario) el que inscribió la primera variedad de este tipo
de soja adaptado a nuestro país.
Agata es el nombre de
la variedad obtenida en la Argentina, resultado de un proyecto
interdisciplinario desarrollado en la Facultad de Ciencias
Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario, por los
docentes-investigadores Eligio N. Morandi (cátedra de Fisiología
Vegetal-investigador Conicet, director del proyecto), Raquel
Benavídez (cátedra de Mejoramiento Vegetal) y Carlos
O. Gosparini (Cátedra de Fisiología Vegetal).
Con el fin de impulsar en la Argentina
su producción y su comercialización, la Facultad rosarina
ha firmado un convenio con Innovaciones Tecnológicas Agropecuarias
SA (Intea), una empresa del Grupo INTA.
Este "speciality" se cosecha
verde, cuando sus semillas alcanzan el máximo tamaño
dentro del fruto. Para satisfacer la calidad comercial exigida
los frutos deben superar los 5 centímetros de largo y poseer
dos o más semillas de tamaño grande. Ambos deben ser de
color verde brillante y estar libres de daño por enfermedades
e insectos. Su sabor es dulce, por su alto contenido
de sacarosa, y suave al paladar por su elevado contenido
de asparagina, alanina y ácido glutámico, tres aminoácidos
esenciales. Tiene una elevada concentración de isoflavonas
y tocoferoles que la hacen útil para la prevención de ciertas
enfermedades. Algunos estudios señalan que su consumo continuado
reduce el riesgo de ciertos cánceres y enfermedades cardiovasculares.
En realidad, estas características son inherentes a la soja
común, pero Edamame aporta la alternativa del consumo en
verde: basta un pequeño hervor para que quede lista como
"snack" o como ingrediente para preparaciones
sencillas y ricas. Además, se distingue por su alta palatabilidad
y digestibilidad.
"Su
producción se hace con tecnología extensiva, y se cosecha
manual o mecánicamente. La calidad del producto requiere
determinar el momento justo de la cosecha en fresco y un
adecuado manejo poscosecha", nos explicó Dra.
Raquel Benavídez, Cátedra de mejoramiento vegetal y producción
de semillas de la facultad de Ciencias Agrarias, UNR.
Video del Stand Argentino:
Agata
es un genotipo convencional, no transgénico. El ciclo de
Agata corresponde a un grupo de madurez V (GM V). Sembrada
el 24 de Noviembre en Zavalla (Santa Fe) tuvo 58 días desde
la emergencia al inicio de la floración y 120 días hasta
la madurez. Es de crecimiento determinado, flor blanca y
pubescencia gris clara. El largo promedio del fruto es de
5,2 cm y el peso fresco por fruto es de 2,7 g. El porcentaje
de frutos de dos y tres semillas es del 81 %. El peso de
100 granos secos es de 32,8 g. En el ciclo 2001/2002 el
rendimiento en fruto fresco, en parcelas experimentales,
fue de 19.000 Kg/ha. En el período 2002/2003, a
campo, los rindes fueron de 12.400 Kg/ha.
En la presentación, se fijaron metas a cinco años.
La idea pasa por morder el 15% del mercado mundial, que
ahora mueve 150.000 toneladas anuales. Esto representaría
ingresos por U$S 13 millones. Para lograrlo habría
que sembrar Agata en 2.000 hectáreas.
Seguiremos informando en vivo desde
Beijing, hasta el sábado. Posteriormente realizaremos tres
"programas TV especiales" que se emitirán en horario
central por Canal Rural Satelital.
Martín Roggero y Arthur Woodward para tranquera
abierta y todo el país.